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lunes, 4 de junio de 2007

Entrevista cruzada

Cuatro mujeres que han decido convertirse en mamás del corazón, reflexionan sobre el proceso adoptivo, el momento del encuentro, los miedos y las alegrías de empreder el largo viaje hacia la adopción


Un proceso de adopción siempre provoca en los solicitantes una imperiosa necesidad de recabar información, de conocer testimonios de otras personas que se encuentran en su misma situación o que ya han visto cumplido su sueño de convertirse en padres adoptivos. ¿Qué país elegir? ¿Qué problemas pueden surgir? ¿Qué significado tiene la adopción? A estas y otras preguntas han dado respuesta Mª Ángeles, Consuelo y Paqui, tres futuras mamás que, junto a sus parejas, se encuentran a la espera de convertirse en padres de un pequeño que llegue desde el otro lado del mundo. Montse y Cristóbal, padres de la pequeña Lidia Wenhe desde 2004, participan en esta entrevista cruzada ofreciendo un emotivo testimonio de su proceso de adopción.

¿Qué significado tiene la adopción?
Montse: La adopción es un acto de amor, no una obra de caridad. Un acto de amor hacia un hijo que deseas y ya quieres mucho antes de conocerlo.
Paqui: La adopción es otra forma maravillosa de ser padres.
Consuelo: La adopción te convierte en padre, con todas las obligaciones y deberes que ello conlleva, te da la oportunidad de formar una familia.
Mª Ángeles: El deseo de crear una familia, de ser padres, es algo que nos llena muchísimo, más de lo que hubiéramos imaginado.

¿En qué paso del proceso de adopción os encontráis?
Montse: Abrazamos a nuestra hija por primera vez el 18 de octubre del 2004.
Paqui: En estos momentos estamos esperando la "asignación" por parte de la Comunidad Autónoma.
Consuelo: Nos encontramos a la espera de la asignación, tenemos fecha de registro en China desde el 5 de julio de 2006.
Mª Ángeles: En estos momentos tenemos fecha de registro en China desde el 20 de Octubre de 2006. Estamos esperando asignación, pero con lo lento que va todo pensamos que será como muy pronto para final de 2007.

Todas os habéis decantado por China como país de adopción ¿Por qué lo elegisteis?
Consuelo: Cuándo comenzamos a plantearnos seriamente la adopción buscamos toda la información que pudimos, en aquel momento China era el país más rápido y el más transparente en cuanto al proceso. Además, no hay que estar demasiado tiempo en el país y la adopción es plena, nada más llegar puedes abrazar a tu hijo y llevártelo contigo, en otros países has de dejarlo en la casa cuna e ir a visitarlo todos los días, incluso dejarlo allí y volver meses después, no nos sentimos preparados para algo así, debe ser muy duro.
Paqui: Elegimos este país por varios motivos. En primer lugar porque queremos ser padres de una niña y en China el 98% de las adopciones son del sexo femenino. En segundo lugar, por la transparencia a lo largo del proceso y porque la adopción es plena. Y el tercer motivo era porque, por entonces, el tiempo de espera estaba en torno al año y medio, ahora está en casi tres años…

¿Cómo os decidisteis a adoptar?
Montse: Tenemos una niña, Laia, pero queríamos volver a ser padres, nos decidimos por la adopción internacional. Hay muchos niños que necesitan una familia y familias que desean niños. Pienso que la maternidad o la paternidad no es sólo una cuestión biológica, esta se gesta en el vientre, la adoptiva en el corazón.
Consuelo: Siempre hemos deseado adoptar, nuestros planes eran tener uno o dos hijos biológicos y después adoptar, es algo que siempre hemos tenido en mente. Como el embarazo no llegaba nos planteamos ir directamente a la adopción, lo que quizás, para otra pareja hubiera sido un trauma por tener que superar una infertilidad, para nosotros fue un paso que superamos rápidamente, enseguida nos ilusionamos con nuestro embarazo del corazón, lo tuvimos muy claro desde el principio.


A lo largo del proceso, ¿A qué problemas os habéis enfrentado?
Paqui: El principal problema es la burocracia, el papeleo. Porque cuando tienes un problema de éste tipo, no te estás enfrentando a una persona física con la que puedas hablar si no que es un curso que tienen que seguir algunos de tus documentos y la falta de atención de algunos funcionarios o las cosas mal hechas hace que los atrasos sean cada vez mayores.
Montse: En nuestro proceso, China no dejó enviar más expedientes hasta pasado un tiempo. Además, hubo un cambio de gobierno en Cataluña y nadie nos firmaba el certificado de idoneidad. En un principio maldecimos todos los atrasos, pero una vez que tuvimos a nuestra hija en brazos, dimos gracias al "tiempo perdido "porque gracias a ello, nuestra hija es la que hoy en día es, tenía que ser ella, no podía ser otra.

¿En algún momento del proceso os han surgido dudas? ¿Os habéis sentido desanimados?
Consuelo: Dudas de los motivos que nos mueven para la adopción no hemos tenido nunca, estamos convencidos de lo que hacemos y muy ilusionados. Sabemos que nos enfrentamos a una maternidad algo más complicada que la biológica, pero estamos encantados de poder vivir una experiencia tan maravillosa.
Mª Ángeles: Dudas no, miedo si. Miedo a que no nos concedieran la idoneidad, a que se extraviase nuestro expediente o a que nos lo rechacen en China. Además, hay muchos momentos en los que parece que no avanzas, que retrocedes, el que vaya todo tan lento desmoraliza mucho. Por suerte siempre cuentas con mucha gente a tu alrededor que te apoya y no te deja caer.

¿Tienes hijos biológicos o piensas en la posibilidad de tenerlos?
Montse: Tenemos una hija biológica, Laia, de 8 años, 4 cuando iniciamos los trámites. Desde el principio le hablamos de la adopción. Estaba muy ilusionada con la llegada de su hermana, pero le costó entender que hay niños que vienen de muy lejos porque necesitan unos padres. Nosotros le decíamos que todos los niños nacen de un papá y una mamá, pero por circunstancias de la vida, no podían cuidarlos, y con mucho dolor, tenían que dejarlos, pero había muchas familias que desean hijos y estaban esperándolos. En un principio la aceptación fue de Laia la mayor, la pequeña sentía celos de esta, luego cambiaron las tornas y fue la mayor quien empezó a tener celos. Los celos son normales entre hermanos, ellas aprendieron a adaptarse la una a la otra y ahora se quieren y están muy unidas.
Consuelo: No tenemos hijos biológicos y hemos descartado completamente esa opción, no hemos acudido a la ayudada médica ni tenemos pensamiento de hacerlo en un futuro.

¿Adoptaríais a dos o tres niños?
Paqui: Sin dudarlo en ningún momento.
Mª Ángeles: En principio fue algo que nos planteamos, pero por motivos de trabajo y sobre todo económicos nos es imposible adoptar a varios niños a la vez. De todas formas, no descartamos una segunda adopción.

Piensa en el futuro de tu hijo adoptivo, ¿Tenéis algún miedo?
Montse: Tenemos miedo a que en un futuro no pueda reconstruir su identidad, que un día quiera saber de su familia biológica, de su pasado y no encuentre nada. Nosotros estamos muy orgullosos de su etnia y de sus orígenes y así se lo estamos transmitiendo, queremos que vea su adopción como algo bonito, que se sienta orgullosa del país que la vio nacer.
Mª Ángeles: El miedo principal es al racismo y rechazo por parte de la gente. Pero por suerte cada vez hay más niños adoptados del extranjero y se va viendo como algo más "normal". Si en algún momento se siente rechazado, aquí estarán sus padres para apoyarle.

¿Qué sentiste cuándo tuviste a la pequeña en tus brazos? En caso de que aún no haya concluido la adopción ¿Qué sentimiento te produce pensar en ello?
Montse: Es algo indescriptible. Sensación de paz, alegría, euforia, sientes que en esos momentos el mundo se para, no quieres que ese momento tan feliz acabe nunca. Todavía conservo en mi mente su primer olor, nunca lo podré olvidar, es más no quiero olvidarlo, como tampoco quiero olvidar esos ojillos asustados clavados en los nuestros que a las pocas horas se transformaron en ojos de alegría y seguridad.
Mª Ángeles: Alegría y a la vez miedo, mucho miedo. Cuando pienso en ese deseado momento me emociono, no puedo evitar llorar. A la vez también me da miedo pensar en que nos pueda rechazar, en que este enfermo… ojala pudiera abrazarle ya.

¿Qué dirías a los padres que están planteándose adoptar?
Paqui: Que si de verdad quieren hacerlo, que no cesen en el empeño, que al final tanto sufrimiento tiene que tener su recompensa.
Consuelo: Adelante, que lean muchísimo sobre la adopción, que busquen información, que hablen con otros padres adoptivos y que cuando piensen que están preparados que lo hagan. Es una auténtica aventura, una experiencia maravillosa. Jamás imaginamos que nos llenaría tanto.
Mª Ángeles: Que no lo duden ni un momento. Es un camino muy duro, a veces piensas que no puedes más y te derrumbas, pero sabes que el final va a compensar con creces todo lo vivido.
Montse: Sobre todo, que no busquen un niño ideal si no real, que no esperen un niño rollizo que vaya corriendo hacia ellos y les llame papá y mamá, que se conciencien de que son niños institucionalizados, con carencias afectivas puede que con falta de psicomotricidad o posibles problemas de adaptación, es decir, que estén preparados para todo esto. Tener suficientes recursos y sabes cómo ayudarlos, aunque no hay nada que no pueda solucionarse con el cariño y el amor día a día.

Interrogantes fuera

Qué e lo primero que se debe hacer para poder tramitar una adopción internacional?
Dirigirse a los Servicios de Menores de las Comunidades Autónomas y de la Dirección General del Menor y la Familia del Ministerio de Asuntos Sociales, con el fin de recabar información de los países que contemplan la figura de la adopción en su legislación y los requisitos que cada uno de ellos exige.


¿Qué es el Certificado de Idoneidad?
Es el documento que certifica que los solicitantes de adopción internacional tienen la estabilidad personal, familiar y económica, así como los recursos necesarios para hacerse cargo del menor.

¿Qué es el TIPAI?
Es el Turno de Intervención Profesional para la Adopción Internacional, lo coordinan Colegios de Psicólogos y Trabajadores Sociales. Estos profesionales en el campo de la adopción son los que elaboran los informes psicológicos y sociales para la obtención del certificado de idoneidad, que posteriormente valorara la Comisión Tutelar de la Comunidad Autónoma.

¿Qué es una ECAI?
Es una Entidad Colaboradora en Adopción Internacional, comúnmente llamadas agencias de adopción internacional. La Ley Orgánica de Protección Jurídica del Menor 1/96, incluye en uno de sus articulados la regularización en España de la actuación de dichas entidades colaboradoras. Estas agencias colaboradoras actúan como mediadoras sin animo de lucro y están acreditadas por las Comunidades Autónomas correspondientes, así como por el país de origen del menor

¿Es aconsejable que se tramite el expediente de adopción internacional a través de una ECAI?
Es recomendable, siempre que exista una ECAI acreditada para el país de origen del niño a adoptar. Este organismo facilita todos los trámites que conlleva la adopción y es un seguro de legalidad y transparencia para los adoptantes.

¿Qué gastos supone una adopción internacional?
El coste total del proceso varía según el país en el que se tramite la adopción. Pero la cantidad oscila entre los 12.000€ y los 20.000€.

¿En qué se basan los organismos competentes del país de origen del menor a la hora de asignar un niño a una familia?
Se basan fundamentalmente en los informes psicosociales que se han realizado para la obtención del certificado de idoneidad, buscando las mejores condiciones de adaptación por ambas partes.

¿Por qué algunos países obligan a viajar dos veces?
En general, porque sus legislaciones exigen una asignación con presencia física de los adoptantes y, seguidamente, una resolución judicial de la adopción, lo que demora la recogida del menor un tiempo tan largo que es inviable esperar ese tiempo en el país.


¿Se recibe algún tipo de información del niño antes de viajar a por él?
Los padres preadoptantes recibirán del organismo competente del país del menor una información básica sobre el niño (nombre, estado de salud, edad, peso, talla, etc). Esta información varía dependiendo del lugar de origen del menor, la mayoría incluyen una fotografía del niño.

¿Qué factores favorecen la adaptación?
La edad del menor es importante, cuanto más pequeño sea éste, menos difícil será la adaptación (aunque no siempre es así). Otro aspecto decisivo depende de los cuidados que haya recibido durante su estancia en el orfanato o en la casa de acogida.

¿Qué importancia tiene respetar los orígenes del menor?
Para un niño adoptado que sus padres muestren interés y respeto por su cultura de origen es fundamental, ya que respetar el lugar de nacimiento del menor repercute decisivamente en que el propio niño se valore y acepte a sí mismo tal y como es.

¿Es necesario hacer un seguimiento del menor adoptado?
No todos los países lo exigen, aunque sí la gran mayoría. La duración del seguimiento depende del país de la adopción. Este seguimiento del menor, podrá ser realizado por los organismos oficiales correspondientes de cada Comunidad Autónoma, por el TIPAI, así como por la ECAI que ha tramitado el expediente de adopción internacional de cada familia.

domingo, 3 de junio de 2007

Entrevista psicóloga postadopción

ISABEL MAYORDOMO - PSICÓLOGA ESPECIALIZADA EN POSTADOPCIÓN

“Hay que hablar de la adopción desde la sinceridad y el cariño”


La adopción es sólo el primer paso de un largo proceso. Es posible que después de los trámites y de tener al niño en casa, a los padres les surgen miles de dudas. Es por esto que todas las comunidades autonómicas disponen de un servicio de postadopción donde puedan consultar sus problemas a un equipo de psicólogos especializados en el tema. Este servicio es gratuito y debe ser ante todo preventivo.

¿Qué pasos han de seguir los padres adoptivos a nivel psicológico?
El primer paso es la formación de los solicitantes de adopción, tanto para nacional como para internacional. Posteriormente se les llama para lo que es la valoración de la idoneidad, que es lo que menos les gusta, y se hace lo que es el informe psicosocial. Luego posteriormente, si el informe es favorable, va al consejo de adopciones y si están de acuerdo con todo, los padres reciben el certificado de idoneidad.

¿En qué consiste el servicio de postadopción?
Este servicio es para los que ya han adoptado y puedan tener cualquier tipo de problema con su hijo y es gratuito Se trata de que el servicio de postadopción sea preventivo, es decir, se hacen intervenciones, pero que sean lo más preventivas posibles y al mismo tiempo, tratar de potenciar en los padres sus características personales, de pareja y empativas para que sean ellos los que tengan los recursos para poder solventar el problema.

¿Cuál es el perfil de la gente que decide acudir al servicio de postadopción en busca de ayuda?
Te encuentras un poco de todo, desde las parejas que lo están haciendo todo muy bien, pero que quieren simplemente que tu les ratifiques, sobre todo en la fase de acoplamiento; hasta por problemas un poco más graves, cuando no saben muy bien como manejar la conducta del menor.

¿Cuándo y cómo es aconsejable hablarle al niño sobre su adopción?
Nosotros decimos en la formación que desde el primer momento. Evidentemente con diez meses ya le puedes decir que es adoptado, pero a partir de los dos, tres añitos ya se puede ir hablando con él, ver de forma conjunta las fotos del viaje. Hay que hablar de ello desde la naturalidad, la sinceridad, desde el vínculo, el cariño, como algo que no sea un tabú, si no como algo totalmente normal.

Una vez lo saben, ¿se acaba ahí todo?
Es todo un proceso, cuando se lo dicen se alivian, pero luego hay que seguir. Los críos son auténticos supervivientes, siempre le digo a los papás que tienen mucho trabajo por hacer, por integrar la historia pasada con la historia nueva y estar sanos mentalmente.

¿A qué edad comienzan los niños a hacerse preguntas sobre su historia previa?
Depende de la familia del niño y de las características de la familia adoptiva, pero en general, a partir de los 7 u 8 años empiezan las primeras preguntas directas a los padres, ahí puede haber posibles reacciones del menor y hay que estar alerta, se va a preguntar dónde está su familia biológica y hay que ayudarlo.

¿Qué consejos le daría a unos padres que acaban de adoptar a un niño que ya no es un bebé?
Generalmente se piensa que la adopción de un niño de 3-4 años puede ser más fácil pero no lo es, depende del pasado previo del menor. Es muy importante ponerse en su lugar, con lo cual que los padres sean empáticos, sensibles, muy introspectivos, reflexivos. Si logran establecer una vinculación afectiva, un apego seguro y protector con él, ya han conseguido bastante.
¿Cuál es uno de los principales problemas que pueden tener estos niños?
Cuando nosotros cuando éramos pequeños sabíamos cuáles eran nuestras raíces, esos niños no, tienen una laguna tremenda. Nosotros teníamos ese apego seguro y protector, es decir yo tenía a mi padre y a mi madre como figuras seguras, me pueden echar una bronca, pero me van a seguir queriendo. Hasta que estos niños logran creerse eso, logran interiorizar eso, requiere un tiempo.

¿Cuál tiene que ser la actitud de los padres?
Es importante que ante una adopción de este tipo, no te digo ya en uno de más mayor, los padres tengan expectativas muy flexibles, muy abiertas, que seas muy consciente de todo el proceso por el que pasa el menor. El problema viene cuando las expectativas de los padres se truncan, entonces se produce un problema con la vinculación.

Cuando el niño es mayor, ¿se busca un determinado perfil de padres?
La adopción es mucho más dura porque hay que garantizar que el niño va a estar aquí con éxito. Lo que nosotros valoramos es la idoneidad de los papás, es encontrar a esas personas que vayan a poder ayudar a ese niño a elaborar su pasado, a vincularse. Se basa en que vemos que puede haber riesgos de los que tú no eres consciente o no quieres verlos, para que podamos garantizar que ese menor va a conseguir estar bien contigo. Hay que ahondar bastante más porque es una opción de riesgo, como cuando se adoptan hermanos.

¿Cómo se debe actuar cuando hay más hermanos?
Siempre que haya niños, sean biológicos o adoptados hay que valorarlos. Ahí hay que trabajar con los padres las posibles reacciones del menor, evaluar las situaciones que se puedan dar de rivalidad fraternal, porque se van a dar. Hay que ver cómo van a potenciar la relación entre ellos, cómo van a establecer el vínculo entre ellos ante situaciones de rivalidad fraternal, celos, como van a poder dar una respuesta adecuada a estas situaciones.

¿Quién suele mostrar más celos, el niño que ya está en la casa o el que viene?
Depende de cada caso, generalmente, cuando viene el segundo siempre hay un destronamiento, por lo tanto es el mayor el que lo pasa peor, el que tiene que adaptarse a este nuevo miembro, aprender a quererlo y saber manejar sus sentimientos de rabia.

¿Los niños adoptados necesitan más cariño?
Necesitan esa exclusividad, daros cuenta de que vienen con muchas carencias, pero sobre todo vienen con la carencia afectiva. Trabajamos con los papás desde la teoría vinculada del tipo de apego que se establece y como estos niños con herida afectiva tienen que cambiar los modelos que tienen internos para que sean resilientes, es decir que sepan aceptar ese pasado, que sepan sacar recursos ante la adversidad y que sepan estar mentalmente sanos.

¿Es importante reforzar la autoestima de estos niños?
Es básico porque tienen que salir a flote. La autoestima se va a reforzar si se establece el apego seguro. Si yo sé que tú me quieres, yo valgo, si me siento muy afectado y no valorado en el grupo, me lo tendré que trabajar, tendré que sacar recursos, pero yo sé que tú me quieres, por lo tanto yo valgo. Si el menor se siente realmente integrado en la familia y es querido y aceptado, esa autoestima va a ir subiendo.

¿Estos niños tienen sensación de abandono?
Los niños tienen el síndrome de abandono como muy reciente, a veces lo manifiestan. Tras la etapa de luna de miel en la que te encuentras por la calle y te dicen que está genial, que es mucho más fácil de lo que pensaban, etc., después de esta etapa puede ser que el niño ponga a prueba a los papás para comprobar si ese apego, si ese vínculo afectivo es real. Entonces viene la etapa de estoy más protestón, me digas lo que me diga no te voy a hace caso, rabietas por aquí, por allá. Es para poner a prueba a esos papás, para ve si realmente le quieres y no le vas a abandonar.

¿Qué tipo de problemas suelen tener en el colegio?
Hay muchos problemas con el tema escolar, daros cuenta que un niño que viene con cinco o seis añitos lo meten por edad, a la que le corresponde, ese niño no está preparado para asumir todo eso. Hay mucha exigencia de los profesores y de los padres que desean que su hijo vaya al mismo nivel que el resto de alumnos. Hay que tener en cuenta que ese niño no ha seguido el proceso escolar normal que ha seguido cualquier otro niño.

Si tienen rasgos distintos ¿les cuesta integrarse en el colegio?
Generalmente la conciencia de que tengo rasgos distintos viene un poquito más adelante. En relación con el colegio, son niños muy plásticos, los críos se integran mejor que los adultos, es más fácil, son niños, tienen intereses comunes, como jugar. Sí que se integran, lo que llevan peor es ese nivel de exigencia, cuando ve que no puede seguir ese ritmo, ahí puede haber una bajada de autoestima, una actitud más inquieta.

¿Qué deberían saber los profesores?
En el postadoptivo hemos llegado a hablar con algún profesor para que entienda cuál es el recorrido del niño adoptado, para que no lo tenga como un niño diferente, ni mucho menos. Debe desarrollar una capacidad más empática con ese crío y que vaya respetando el ritmo de maduración. Hay que saber que el niño va a ir para adelante, pero si se bloquea o se estanca va a ser peor

¿Cuáles son los problemas en la adolescencia?
Sobre todo los problemas que nos podemos encontrar es la búsqueda de identidad que todos hemos hecho, es decir, hasta ahora me he sentido seguro aquí, en mi casa, pero ahora tengo la necesidad de salir, tengo que sentirme valorado y seguro fuera del entorno familiar. En un hijo adoptado es esto y la posible búsqueda de identidad de quién sería yo allí si me hubiera quedado con mis padres. Es como una doble búsqueda de identidad, es un proceso arduo, muy complicado.