domingo, 3 de junio de 2007

Los famosos también son padres del corazón

Angelina Jolie, Madonna, Meg Ryan, Nicole Kidman, Anne Igartiburu, Judith Mascó…estos son sólo algunos de los famosos que en un momento determinado de su vida decidieron aumentar la familia adoptando a un niño.

Para muchos, Angelina Jolie se está convirtiendo en un ejemplo a seguir, de momento ya tiene cuatro hijos junto a su pareja Brad Pitt. Tres de ellos son adoptados, Maddox, que nació en Camboya, la etíope Zahara y el recién llegado Pax Thien, un niño vietnamita de unos meses.
Muchos de estos casos han llevado consigo una gran polémica. Madonna, por ejemplo no tuvo que pasar todos los trámites antes de llevarse a su hijo David, un pequeño malaui. Esta situación fue muy criticada por la prensa, sin embargo esto no ha afectado a la cantante ya que ha vuelto al país de su hijo para adoptar a otro bebé.
Moda o no, lo evidente es que este tipo de acciones ayuda a que muchos indecisos se decidan a adoptar, además de poder dar a esos menores una vida única.

Guatemala aumenta los controles para evitar fraudes

El Gobierno de Guatemala ha anunciado medidas más rigurosas para evitar los fraudes y otras ilegalidades comunes en el proceso de adopción de menores.


A partir del 2 de mayo, los notarios deberán entregar un formulario con todos los datos del menor, incluyendo fotografías, huellas dactilares y plantares, así como el nombre y ubicación de los padres.
Con esta nueva medida se pretende evitar secuestros, robos o uno de los fraudes más comunes, ofrecer al niño a varias familias y dársela a quién más cantidad de dinero pague.

España prohibirá la adopción en países en conflicto.

El Gobierno ha aprobado el anteproyecto de adopción internación que ofrecerá mayores garantías jurídicas a los padres y a los menores. Además, esta nueva ley prohibirá las adopciones en países que se encuentren en conflicto, hayan sido devastados por un desastre natural, así como en los lugares donde no se garantice ni controle el proceso.


La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, ha señalado que la actual legislación en esta materia es "dispersa y carecía de una cierta solidez jurídica". Además, ha añadido que esta nueva ley impulsa la coordinación de la legislación española e internacional.
El ministro López Aguilar, por su parte, ha destacado que, entre otras novedades, las personas adoptadas, cuando alcancen la mayoría de edad tendrán derecho de acceso a los datos de sus orígenes.

Interés del niño
La ley pretende que en las adopciones internacionales prevalezca siempre el interés superior del niño y el respeto por sus derechos para evitar "la sustracción, venta o tráfico de menores y su discriminación por razón de nacimiento, nacionalidad, raza, sexo, deficiencia, enfermedad, religión, lengua, cultura, opinión o cualquier otra circunstancia personal, familiar o social".

El gobierno chino endurece las condiciones de adopción

La ley pretende impedir la adopción a personas solteras, mayores de 50 años o con problemas de ansiedad

A partir del 1 de mayo, el Gobierno Chino pondrá más barreras a los extranjeros para adoptar niños. Entre otras medidas, se prohibirá la adopción a personas solteras, obesas o con problemas de ansiedad y depresión. Además, las personas mayores de 50 años tampoco podrán iniciar el proceso. Esta nueva ley afectará a los catorce países que actualmente adoptan en China. España es el segundo país del mundo que más niños chinos acoge, con más de 4.000 expedientes al año.


Uno de los cambios más importantes de está ley será la ralentización de los trámites. Actualmente, los plazos de espera, desde que los padres solicitan un niño hasta que se les asigna, están en torno al año y medio, a partir del 1 de mayo se ampliarán hasta los dos años y medio. Además, se establecerá unos requisitos de solvencia económica mucho más estrictos de los actuales.
Esta nueva legislación es una enmienda de la ley que se elaboró en 1992 y se ha estado debatiendo en el máximo órgano legislativo de China, la Asamblea Nacional Popular (ANP).

Descenso de los abandonos

Hoy en día, el país asiático está experimentado un gran desarrollo económico, como consecuencia, los abandonos de niñas han ido disminuyendo. Estos abandonos han sido durante muchos años una de las consecuencias principales de la ley del “hijo único” que impide a los chinos a tener más de un hijo.
Desde hace algún tiempo, el gobierno de Pekín está primando a las familias chinas que decidan adoptar o acoger a estos menores abandonados.
Actualmente, son catorce los países que adoptan en esta nación oriental. Esta nueva ley afectará en mayor medida a España que con unos 4.500 expedientes al año, es el segundo país receptor, tras Estados Unidos. Por su parte, Canadá es el tercer país que más adopta con unas 600 solicitudes al año, bastante alejado de los primeros puestos.

Ayuda para construir una buena autoestima


- Devolverle una imagen positiva y ajustada de sí mismo, sin inflar ni exagerar ningún aspecto, aceptándole.

-Motivarle a afrontar el conocimiento de lo que le rodea con curiosidad e interés.

-Reforzar al niño en sus logros sin recalcar sus fracasos. Relativizar su fallo.

-Darle la oportunidad a que se enfrente a los conflictos y ponga en juego sus habilidades para que pueda resolverlos de forma autónoma.

-Criticar sus actos, nunca a su persona. Por ejemplo, podemos expresar “Eso está mal”, pero nunca le diremos “Eres un desastre”.

-Asegurarle nuestro cariño y afecto incondicional independientemente de sus logros y comportamientos.

-Permitirle la expresión de sus sentimientos.

-La autoestima de los padres está en estrecha relación con la de sus hijos, si no estamos seguros de cómo transmitirle seguridad al niño, es aconsejable asistir a un profesional.

Queriéndose a uno mismo

Una de las principales causas de la baja autoestima en los niños adoptados es el sentimiento de abandono
La autoestima es uno de los elementos básicos en la personalidad de cada persona. Ser adoptado puede jugar un papel importante en el desarrollo de la autoestima de un niño. Muchos crecen sintiéndose diferentes y con la realidad dolorosa de haber sido abandonados por sus padres de nacimiento. Es por ello que el papel de la familia y de los educadores es vital para el desarrollo psicológico del niño.

La autoestima consiste en quererse a sí mismo, aceptando los propios logros y las limitaciones de cada uno. Este sentimiento de autovaloración no es un concepto que sea innato en el ser humano, por lo que se adquiere a partir de las relaciones y experiencias que se tengan con las personas de su alrededor.
A muchos de los niños que han sido adoptados se les ha negado, en sus primeros meses de vida, afecto. Algunas de sus historias están llenas de dolor y están marcadas por el abandono, la institucionalización y frecuentemente por los malos tratos y por un trato negligente.
Estas circunstancias especiales generan vínculos de apego inseguros, los niños pueden ser temerosos, desconfiados e incluso retraídos. Es tarea de los padres intentar cambiar esa inseguridad por confianza.
Los niños con un bajo nivel de estimación personal pueden ser incapaces de ver lo positivo y presentar problemas serios de desarrollo social e inseguridad. En cambio, los niños con un alto grado de autoestima se enfrentan a las tareas y a las personas con la perspectiva de tener éxito, confiando en su potencialidad.

Problemas raciales
Otros de los hechos que pueden acarrear problemas de autoestima son las discriminaciones racistas. Los niños de otras etnias empiezan a tener conciencia de sus rasgos diferenciales a partir de los cuatro o cinco años y es precisamente a esa edad cuando pueden empezar a experimentar algunas expresiones de discriminación racial en su vida diaria.
Los tratos racistas existen, este hecho no se puede obviar. Si la familia decide silenciarlos o no valorarlos, el niño aprenderá a no hablar de ello. Es por eso, que es imprescindible prepararle explícitamente para que sepa afrontar esos rasgos diferenciales y aprenda a defenderse de una manera asertiva.

Las habitaciones de la muerte



El reportaje que cambió la vida de miles de niñas chinas


En los años 90 se emitió en todo el mundo el reportaje "Las habitaciones de la muerte" un escalofriante relato que contaba la realidad de los orfanatos chinos. Tres reporteros estadounidenses se encargaron de mostrar a todo el mundo las espantosas condiciones de vida que tenían que soportar miles de pequeños en los orfanatos estatales y de demostrar que las habitaciones de la muerte sí existían. Gracias a este reportaje una ola de solidaridad invadió el mundo y miles de niños pudieron escapar gracias a unos padres adoptivos que recorrieron miles de kilómetros para salvarlos de ese horror.

A finales de los 70 un grupo de expertos occidentales, incluida las Naciones Unidas, aconsejó a los dirigentes de China que controlaran su población. A partir de entonces surgió la política de un solo hijo por familia y miles de bebés fueron abandonados en sitios inhumanos.
El pueblo chino detesta esta medida, y no es para menos. Muchas mujeres son obligadas a abortar a la fuerza, encarcelan a sus maridos e incluso llegan a asesinar a los bebés. Un total desprecio a los Derechos Humanos.
En China hay una preferencia cultural por los chicos ya que son ellos los que perpetúan las estirpe, por eso, cuando nace un niño los familiares lo celebran con fuegos artificiales. Por su parte, las mujeres son consideradas ciudadanas de segunda ya que desde el principio cuestan mucho dinero, luego simplemente se casan y abandonan a sus padres para cuidar al marido.
Es por esta razón que la mayoría de los bebés abandonados son niñas. Muchas de ellas terminan muriendo en las calles, otras son recogidas por bandas y utilizadas para mendigar, mientras que las que tienen más “suerte”, acaban en un orfanato.
En los años 90 comenzaron a escucharse rumores sobre unas habitaciones en las que se relegaban a los bebés que estaban enfermos hasta que morían. En 1995 tres reporteros estadounidenses decidieron investigar el caso, recorrieron cinco provincias chinas grabando imágenes con una cámara oculta de distintos orfanatos. El resultado fue el reportaje "Las habitaciones de la muerte".

Entre mugrientas mantas
“Es tan inhumano que no puedo creerlo”, de este modo narraba una de las periodistas estadounidense el horror al que estaban sometidos las pequeñas. Mediante unas imágenes escalofriantes, se podía observar a las niñas atadas a sus sillitas de bambú, con las piernas abiertas y sin ser atendidas durante largos periodos de tiempo. En otro lado, lo bebés estaban amontonados en cunas, casi sin espacio, bajo mantas mugrientas y en habitaciones que soportaban temperaturas de más de cuarenta grados y que tenían un olor a leche agria y orín.
Y al fondo, en un rincón oscuro, el mismo infierno. Allí estaban las habitaciones de la muerte, en ese siniestro lugar se dejaban a las niñas más enfermas hasta que algún otro pequeño entraba en la habitación y anunciaba su muerte. Este fue el caso de la pequeña Mei Ming -sin nombre- que murió por negligencia pura. Más tarde y tras la emisión de este reportaje, las autoridades simplemente negaron que la pequeña hubiese existido.
Mientras tanto, unas empleadas sin formación se ocupaban del resto de pequeños. Eran trabajadoras del gobierno y no sentían ningún aprecio por estos bebés, es más, ni siquiera les importaba, no los consideraban seres humanos, simplemente era su trabajo.
Los periodistas mostraron cómo uno de los orfanatos que más dinero había recibido era a su vez el peor administrado. El dinero simplemente había sido malgastado en cosas innecesarias. Al mismo tiempo, el reportaje mostró uno de los orfanatos privados, en él los niños sonreían y estaban muy bien cuidados. Tenían el mismo dinero, pero éste estaba dirigido de una manera diferente.

Protestas en todo el mundo
Tras la emisión del reportaje, las protestas no se hicieron esperar. Mientras, multitudes de personas hacían largas colas a la espera de poder salvar a una de esas pequeñas. Las adopciones se multiplicaron, en una ola de solidaridad sin precedentes.
Hoy parece que las cosas han cambiado, el gobierno chino intenta controlar más la situación e incluso ha recrudecido los procesos de adopción, tal vez para dar una buena imagen ante los próximos Juegos Olímpicos. Mientras tanto, miles de niñas viven felices con sus padres adoptivos, ajenas al horror del que escaparon.
Este reportaje dio esperanza y futuro a miles de niñas. Sin él, tal vez ellas nunca hubiesen llegado a sonreír.